Nuevamente me levanté pensando en ti,
no sé por qué,
la razón, la mente, y los pensamientos me traicionan, todos desembocan en ti.
Cada vez que tienen oportunidad se ponen en huelga, y con justa razón, se ponen de tu lado.
Parecieran que estuvieran hecho para hacerme le vida imposible,
vida imposible de vivir sin tí.
Ayer impetuoso me levanté,
sobreacogido me estire dormido para gritarte en el oído
Te Amo,
sí en el mismo sueño dije palabra fuerte,
y allí me di cuenta de la verdad,
te amo sin mesura, totalmente de forma descomedida.
El resultado, una espalda lastimada, un músculo lumbar amarrado,
todo terminado en un tratamiento médico.
Acepto que en ocasión exprese que estupidez, que trillado, morir de amor, imposible¡¡¡¡
ahora si me doy cuenta, de que se puede morir de amor, y por amor.
Definitivamente, hay que estar loco para morir por amor.
Tengo tantas ganas de escribirte, de hablarte, de llamarte a gritos
pero siempre aparece el fiscal, la razón, siempre inoportuno.
No estoy seguro si la última vez que hablamos,
mis pensamientos y mis sentimientos fueron los que hablaron,
o si aparecio el fiscal de la razón para confundirlo todo,
los primeros son más seguros y claros que el segundo,
lo peor es que en mi vida siempre le hago caso al segundo
Aún sigues presente, en mi memoria,
en mis pensamientos, en mis sentimientos,
en mi deseos más intimos,
y no sé
si es que estoy atrapado yo en ellos, o tu en mí.
Ayer me levanté pensando en tí...
